Nikki Haley enfrenta un difícil estreno diplomático en la ONU representando a Trump

Nikki Haley es considerada una de las estrellas en ascenso del Partido Republicano. Sin embargo, no está claro si su nominación como embajadora de Estados Unidos en las Naciones Unidas (ONU) le permitirá seguir brillando al mediar en una relación compleja, donde la incertidumbre es el factor común y su nula experiencia internacional no ayuda.

Haley tiene fama y respeto en el mundo político. Apoyó al senador por Florida Marco Rubio en la primaria republicana y su nombre circuló fuerte para la boleta vicepresidencial. Fue una dura crítica de Donald Trump, aunque al final decidió votar por él en las elecciones presidenciales.

La gobernadora de Carolina del Sur tendrá un gran desafío en sus manos si el Senado confirma su nominación como embajadora ante la ONU.

La relación entre el futuro gobierno de Donald Trump y la organización internacional promete partir con el pie izquierdo.

A lo largo de la campaña electoral, Trump generó gran incertidumbre en el escenario internacional con sus declaraciones sobre política exterior, que incluían su admiración por el líder ruso Vladimir Putin y sus críticas a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

En marzo de este año, Trump dijo que la ONU era “incompetente y débil”. “No son amigos de la democracia, no son amigos de la libertad, ni siquiera son amigos de Estados Unidos, donde tienen su hogar y ciertamente no son amigos de Israel”, afirmó.

Temas claves

Las Naciones Unidas tiene sobre sus hombros varios temas sin resolver y urgentes como la crisis humanitaria en Siria, la ocupación de Crimea, la lucha constante entre Israel y Territorios Palestinos, entre otros.

A esto se suman tres áreas donde el gobierno de Trump podría agregar conflictos. En cambio climático, el magnate prometió cancelar el Acuerdo de París que fue ratificado por más de 100 países y entró en vigencia el 4 de noviembre pasado.

La política de refugiados es otra gran área de conflicto. En noviembre de 2015, el vocero del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, aseguró que los refugiados “no pueden ser discriminados sobre la base de religión, nacionalidad, etnia o nada y deben ser tratados con dignidad”.

Trump dijo durante la campaña que quiere negar la entrada de refugiados de ciertos países considerados peligrosos. Esa propuesta ya fue denunciada por el comisionado en derechos humanos de la ONU, Zeid Ra’ad al-Hussein, quien aseguró que Trump era “peligroso”.

El magnate también ha sido un crítico férreo del acuerdo con Irán, donde se logró limitar las actividades para desarrollo de armas nucleares a cambio de flexibilidad en las sanciones. Trump lo catalogó como un completo desastre y dijo que se le dio dinero a Irán a cambio de nada.

Expertos creen que con Trump pueden volver a empeorar las relaciones entre EEUU y la ONU, algo con lo que tendrá que lidiar Haley.

“Vamos a retornar al periodo entre 2003 y 2006 durante el gobierno de George W. Bush donde había una relación difícil con las Naciones Unidas. Sabemos muy poco sobre la política pública que quiere alcanzar el nuevo gobierno sobre política exterior”, explicó Jim Dell-Giacoma, subdirector del Centro sobre Cooperación Internacional de la Universidad de Nueva York.

“Creo que habrá un retroceso en la agenda internacional de cambio climático, probablemente veremos dinámicas más impredecibles en el Consejo de Seguridad, particularmente en casos de alto perfil”, agregó.

Haley en el ojo del huracán

Por un lado, el nuevo cargo de Haley le dará mayor visibilidad a nivel nacional, lo que responde a sus ambiciones políticas. Pero si no es exitosa, o peor aún, si comete un error grave, marcará toda su carrera.

“Trump necesita de lealtad, ella ahora cerró filas con él. Haley es mujer, joven, hindú, eso ayuda a la imagen de la Administración. Es una persona respetada. El problema es su falta de experiencia internacional, será una gran prueba sobre su capacidad de aprender mucho en poco tiempo y de tener un buen equipo detrás”, comentó Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano.

“Ella estará lidiando con personas representando a otras potencias en el Consejo de Seguridad que han hecho diplomacia toda su vida laboral, saben los trucos y caídas. En el área de diplomacia de paz tendrá mucho apoyo de sus pares, pero en cosas espontáneas será un desafío y hay tiempos en que la embajadora es la representante de Estados Unidos en la habitación”, explicó Della-Giacoma.

Relación con Rusia

Un área que probablemente cambie en la ONU es la relación entre Rusia y Estados Unidos.

Durante la campaña Trump entregó palabras de admiración hacia el primer ministro de Rusia Vladimir Putin. A su vez, el líder ruso ha comentado que ahora con la presidencia de Trump las relaciones cambiarán entre ambos países.

Las tensiones entre Rusia y Estados Unidos han dominado la dinámica en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Ambas naciones tienen derecho a veto.

La crisis en Siria y Crimea han sido dos área de tremendos desacuerdos entre los dos países.

“Si las relaciones mejoran Haley se beneficiará con eso en su puesto. Si no mejoran, será un tiempo difícil”, comentó Della-Giacoma. “Puede ser un giro importante no sólo para ambas naciones, sino para todos los actores del Consejo de Seguridad”, agregó.

Al dar su felicitación al presidente electo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, habló de metas compartidas y cooperación.

Haley será el puente entre la comunidad internacional y el Salón Oval. Cuánta influencia tenga en este cargo y los resultados que logre obtener en terreno son difíciles de predecir, pero no hay duda que pondrán a prueba de lo que es capaz a nivel político.

Este articulo fue publio por Univision en 28 Noviembre de 2016

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Nov 30, 2016
Antonieta Cadiz, Jim Della-Giacoma
United Nations
Latin America, United States